¿Puedo "sacarle" el apellido paterno a mi hijo/a? Que debo tener en cuenta.

Jurídico 04 de octubre de 2020 Por Romy
La persona humana tiene el derecho y el deber de usar el prenombre y el apellido que le corresponden. En el código C. y C. se establecen reglas para su selección y para su modificación. En cuanto a esto último, el artículo 69 dispone que «el cambio de prenombre o apellido sólo procede si existen justos motivos a criterio del juez», el abandono por parte del demandado, constituye un justo motivo para la supresión del apellido.
FOTO  ROMI PUEDO SUPRIMIR EL APELLIDO PATERNO_

 "Quiero sacarle el apellido paterno/materno" a mi hijo. Escuchamos esta frase frecuentemente, claro que en la gran mayoría de los casos se trata del apellido paterno, de allí que surge siempre el interrogante ¿Cómo puedo hacer para sacarle a mi hijo el apellido del padre? Para adentrarnos en tema es importante comenzar por describir la importancia de "el nombre" de las personas. El nombre es la designación o denominación verbal que se le da a una persona para distinguirlo de otros, para darle identidad. Como tal, constituye uno de los atributos de la personalidad y desde el momento de su nacimiento, todo niño/a debe ser registrado con uno.

Esta acción supone el reconocimiento inmediato por parte del Estado de la existencia de las personas, y la formalización de su nacimiento ante la ley. Además, su registro permitirá al niño/a preservar sus orígenes, es decir, las relaciones de parentesco que lo unen a sus padres.

Seguramente habrán escuchado en varias oportunidades a mis colegas decir, qué hay que ser muy claros con esta petición, ¿qué queremos en realidad? Existen dos posibles respuestas:
1) Quiero cambiarle el apellido a mi hijo simplemente; 2) Quiero quitarle al otro progenitor los derechos y facultades que otorga la responsabilidad parental.
En el primer caso, el trámite será más sencillo. Siempre es necesario evaluar las particularidades del caso, pero puede hacerse a través de un expediente “cortito”, conocido como información sumaria. En el segundo caso por el contrario, la cuestión va mucho más allá del apellido. La acción legal se conoce como “privación de responsabilidad parental”, y para solicitarla debemos acreditar extremos de gravedad, previstos en el art. 700 del CCyC:  a) ser condenado como autor, coautor, instigador o cómplice de un delito doloso contra la persona o los bienes del hijo de que se trata; b) abandono del hijo, dejándolo en un total estado de desprotección, aun cuando quede bajo el cuidado del otro progenitor o la guarda de un tercero; c) poner en peligro la seguridad, la salud física o psíquica del hijo; d) haberse declarado el estado de adoptabilidad del hijo. Por lo tanto, uno y otra petición son bien distintas, y sus efectos serán abismalmente diferentes. Al cambiar el apellido solamente, los derechos y facultades que contempla la responsabilidad parental seguirán intactos. Si por el contrario, se declara una privación de responsabilidad parental, los derechos y facultades de ese progenitor quedarán suspendidos.

El art. 15 de la Ley 18.248 dice: “después de asentados en la partida de nacimiento el nombre y apellido, no podrán ser cambiados ni modificados sino por resolución judicial, cuando mediaren justos motivos.” , pero nos preguntamos seguramente, cuales son estos justos motivos?, para ello vamos a describir sintéticamente algunos ejemplos: la nueva normativa, -art. 69 del Código Civil y Comercial de la Nación-, establece en forma clara y precisa algunos de los supuestos que son considerados justos motivos para el cambio de nombre o apellidos, y según la prueba   que se produzca, se puede configurar un justo motivo para autorizar el cambio o supresión de un nombre o apellido cuando se ha acreditado el abandono de la relación paterno filial. El abandono en la relación paterno filial configura sin duda una forma de violencia psicológica con consecuencias imborrables en quien las sufre, y por tal motivo, el apellido guarda estrecha relación con la identidad personal, que se asocia con los valores humanos, fundamentalmente la dignidad; consecuentemente, estando acreditado el abandono del progenitor en la temprana edad de un menor es una causa que encuadra en los justos motivos a los que se refiere el art. 15 de la Ley 18.248 a fin de suprimir el apellido paterno.

El abandono como institución jurídica ha sido previsto como sanción en varios artículos de nuestro Código Civil y Comercial -por ejemplo, en el caso de la privación de la responsabilidad parental.

CAMBIO DE NOMBRE: casos en los que no necesito autorización judicial:

Por cuestiones de identidad de género.

Por haber sido víctima de desaparición forzada, apropiación ilegal o alteración o supresión del estado civil o de la identidad.

Por haber sido separado de la familia biológica por medio del terrorismo de Estado y dado en adopción.

Si quedó alguna duda, puedes dejarla en los comentarios.

                     ROMINA ESCOBAR ZERPA, ABOGADA – M.P.5134

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