MURAL DE DIEGO RIVERA QUE PERMANECIÓ 40 AÑOS BAJO EL AGUA

Historia 19 de mayo de 2021 Por Periodismo en Línea
"El agua, origen de la vida" es el título de este alucinante mural pintado por Diego Rivera en el Cárcamo de Dolores, en Chapultepec.
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Esta es quizá una de las obras menos reconocidas de Diego Rivera, en el complejo hidraulico de a segunda sección del Bosque de Chapultepec. El Cárcamo de Dolores se construyó justo en el fin del recorrido del túnel Atarasquillo, paraje acuoso por donde se conducía el río Lerma para abastecer de agua a la Ciudad de México. Se inaguro en 1951, despues de diez años y una inversion de varios millones de pesos para traer las aguas del río Lerma a la ciudad. El sistema que después sería llamado Lerma-Cutzamala, obra de ingeniería civil mexicana  redujo el problema de abasto en la ciudad, cuenta con 62 kilómetros de largo y 2.5 metros de diámetro.

Este homenaje al agua, en el edificio funcional fue diseñado por  los artistas Ricardo Rivas, Diego Rivera y Ariel Guzik –en cofradía con su ingeniero, Eduardo Molina– de manera que pudiera reflejarse en él una especie de intervención de arte público, mediante un mural y una fuente que celebran el uso del agua en la cultura mexicana, es considerado “primer mural subacuático en el mundo”.

Tanto el túnel como las cuatro caras del tanque de almacenamiento y el piso fueron pintados, de manera que se puede apreciar una espectacular historia sobre el elemento vital en su totalidad, representado a través de motivos prehispánicos muy al estilo del pintor. Se trata de una suma sintética y expresiva de las funciones humanas del agua, “un elemento de unión y amalgamamiento entre la máquina que es el edificio y la sociedad humana que lo utiliza”.

Una de las metáforas más hermosas que corren por esta pintura subacuática es precisamente la parte del suelo, donde se encuentran dibujados micro-organismos sobre franjas multicolor que culminan en formas estilizadas, tales como chalchihuites, mimetizando la representación de cuerpos de agua en los códices prehispánicos. El proceso evolutivo de los microorganismos, según Rivera, da origen a la vida, formando especies vegetales y animales de la que se desprenden dos figuras antropomorfas a la izquierda y derecha del tanque que emergen del agua: uno es un hombre de raza negra en el muro sur y una mujer de raza oriental en el norte.

En la boca del túnel dos manos gigantes entregan el liquido vital a la ciudad, estas son el punto de enlace simbólico  en la escultopintura del  dios del agua Tlálocse que se encuentra en la entrada del recinto, logrando así una acabada integración plástica.    Esta divinidad represento para las culturas mexicanas antiguas: la energía, la fertilidad, la conexión con el origen y camino o conducto al más allá,  reflejar, en cada uno de sus pequeños detalles, siglos de una cultura eterna que no muere, representa lo imprescindible el agua para todo. 

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