Trastienda de un diálogo clave La intimidad de la charla Mauricio Macri-Alberto Fernández: desconfianzas, tuteo y el aviso a Cristina Kirchner

Nacionales 15 de agosto de 2019 Por Periodismo en Línea
El Presidente le mandó un WhatsApp mientras Alberto Fernández daba clases en la UBA. Al salir de la Facultad, el candidato K lo llamó. Se tutearon. Duró 15 minutos. “Le pedí que me llame todas las veces que haga falta”, contó Fernández.
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El martes fue un día frenético, de dólar caliente, acciones en picada y una nueva trepada del riesgo país. Por eso, la distensión política comenzó por la noche de ese martes 13, cuando un funcionario del Gobierno llamó a un allegado a Alberto Fernández para avisarle que el Presidente daría a la mañana siguiente un discurso con un tono muy diferente a la conferencia de prensa del lunes y que no habría más acusaciones al kirchnerismo por la crisis.

El mensaje fue recibido, pero el candidato presidencial del Frente de Todos desdeñó la señal, convencido de que "Mauricio Macri es el Presidente y yo, apenas un candidato oficializado por las PASO; ni siquiera gané la elección presidencial", razonó con certeza. Para la elección general restaban 74 días.

El miércoles comenzó y, bien temprano, el presidente Macri desayunó en la Quinta de Olivos con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, el encargado de hacer un llamado preliminar a Fernández.

Alberto F. se desconectó por dos horas de la locura política en la universidad pública y al finalizar, observó su celular antes de subirse a su auto, con el que había viajado -manejando él- hasta la Facultad de Derecho. Entre los casi 200 chats, sobresalía uno: el de su archirrival Macri. "Soy Mauricio, quiero pedirte que hablemos porque eso le hace bien al país".

Alberto Fernández se juntó con sus colaboradores directos, siempre con Santiago Cafiero a su lado, y luego de debatirlo, le respondió el chat: lo trató de usted y formal, se mostró dispuesto a la charla. El Presidente lo llamó, luego de almorzar, y conversaron casi 15 minutos. Ambos lo hicieron a solas: Macri, en la antesala de su despacho en la residencia presidencial y Fernández, en el living de su oficina, entre sillones blancos, libros de Lula y un poster de Bob Dylan.

Un dato relevante: el peronista le pidió "poner atención a la cuestión de las reservas", esto es, no poner en riesgo lo que atesora el Banco Central, clave para cualquier administración central.

Clarín

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