Familiar en Quijano? PERRO O VIBORÓN EN “EL PORTAL DE LOS ANDES”

Cultura 25 de marzo de 2020 Por Ramiro “El Quijanito”
Los Mitos y las Leyendas son parte del acervo cultural de un pueblo que esta pronto a cumplir 100 años, son la voz de los campesinos y una bella forma de recordar a nuestros ancestros, alrededor de una mesa.  
el familiar

La leyenda de “El Familiar” surge en la época moderna y de la mano del progreso industrial. Nace y se desarrolla en el noroeste argentino, más específicamente en el Valle del Lerma, junto con la proliferación de la industria tabacalera, donde se empleaban a miles de obreros con sueldo bajos y condiciones de trabajo inhumanas.

El Familiar, como dicen los quijaneños, era el perro del diablo o tal vez el mismo Mandinga. Negro como la muerte y extremadamente feroz, sus ojos desprendían llamaradas de fuego y sus garras tenían la fuerza de mil hombres, poseía un hambre que sólo se saciaba con la entrega de un peón al año. Por ello el patrón de la finca o el capataz, que había hecho un trato con el Diablo a cambio de riquezas, debía entregarle un obrero para que la bestia se lo coma.

También en otras ocasiones solía tomar la forma de una gran serpiente que era llamada “El Viborón” y se tragaba al infortunado en los lugares menos frecuentados o en alguno de los cuartos que poseían las grandes salar que pertenecían a la finca, donde vivía el Familiar.

En algunos casos, los peones contaban, que podía adoptar la forma de un toro negro, o de un burro, o de un puma, aunque su representación más popular era la del  viborón o el perro.

Cuenta Eustaquio Quipildor, oriundo de Finca La Cañadita ,Campo Quijano, que el patrón mandaba a un obrero a buscar herramientas o cualquier cosa a estas habitaciones donde lo estaba esperando el Familiar y nunca más volvía a salir.

Cuentan obreros anónimos de una muy conocida finca tabacalera de Quijano, que sus patrones tienen un contrato con el Mandinga; ya que ocurrieron un gran número de accidentes inexplicables y muertes muy dudosas… estas personas también vieron dentro de las instalaciones una víbora negra de grandes dimensiones que ronda las estufas de secado del tabaco. 

Es tanto el temor que tiene la gente en estos últimos tiempos que muchos de ellos decidieron dedicarse a otro trabajo…

No había manera de matar al Familiar. Si uno se lo encontraba al perro o a la víbora y quería clavarle el facón, encontraba que eso era imposible. En cambio sí llevaba un rosario colgando y una cruz consigo, el perro no lo mataba. Es probable que igual le ladrara, pero a lo sumo salía un poco lastimado, nada más. La luz del alba ahuyenta a esta bestia y es sinónimo de vida para el desdichado que cayó en la trampa del patrón.

Las riquezas que da “el Diablo”… no duran para toda la vida, es una maldición que va pasando de generación en generación… el coludo siempre ve la forma de quedarse con el alma del pecador o su familia…

                                                                                             

 

                                                                                                 

 

 

 

 

 

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