Extrañar en las distancias que establece el confinamiento.

Salud y Bienestar 23 de mayo de 2020 Por Graciela Taffarelli
Extrañar es un sentimiento que se experimenta solo cuando se produce una lejanía suficiente.
missing
                                                                                                  "Nadie nos advirtió que extrañar,
es el costo de los buenos momentos."
Mario Benedetti.
                                      

Este sentimiento, se produce cando las personas “se alejan”, de quienes mantienen cierta vincularidad o de aquello que tenían.

En el hecho de extrañar, se conjugan ciertos factores, extrañar no soplo es recordar lo que en este momento no se tiene, también implica añoranza, nostalgia o tristeza respecto a la sensación de vacío que puede generar el hecho de no poder estar cerca de aquellos que amamos o vivenciando ciertas experiencias que en un momento próximo pasado correspondían a situaciones de la vida cotidiana.

Durante el desarrollo del encierro social que se transita, muchas personas sienten que, además, extrañan su libertad diaria, esa que le permitía sentir su autonomía e independencia, para actuar y relacionarse en la vida diaria que tenían hasta hace muy poco tiempo. 

A estos aspectos, se le suma lo que “los cuerpos extrañan” muy especialmente en relación a la manifestación de afecto y contacto con otras apersonas que resulten significativas. Los abrazos, los besos, el acercamiento corporal que habitualmente produce cierto compartir, son experiencias que resultan entrañables y se extrañan cuando se las empieza a ver lejanas y poco viables de ser compensadas rápidamente.

Lo que era no es, por ahora…

Enmarcar el presente dentro de la línea de pensamientos puede ayudar a aceptar un poco mas esta realidad. Pensar que “ahora”, es así, deja la suficiente flexibilidad para pensar también, que, en un tiempo futuro, no lejano puede comenzar a ser de otra manera más alentadora y aceptable. Aliviar el sentir, mirando lo que acontece de manera positiva, sin que se deje de lado la realidad, puede favorecer el tránsito de esta situación para que resulte menos penosa.

Tanto que extrañar, puede colaborar para que las personas puedan comenzar a sentir malestar. A tantos días de aislamiento, pueden presentarse angustias, incertidumbres, enojos, irritabilidad, mal humor, debido a la frustración que se presenta a diario.

La valoración.

Cuando se extraña, también va implícita una valoración, un reconocimiento de lo significativa que es una situación, el objeto o la persona que no se tiene cerca. Cuando el sentimiento de extrañar, se encuentra condicionado por la incertidumbre de cuando y como finalizará la distancia, puede ayudar a que la angustia aumente. Cuando la añoranza va acompañada de la buena espera, esa que comprende el porque y el para que, de la distancia, posiblemente sume a la experiencia vincular de las personas involucradas. 

Para no echar tanto de menos.

Armar planes en conjunto con los quienes hoy se encuentran distantes, probablemente ayude a calmar la tensión de la espera. Elaborar proyectos para sí mismo/a, en los que se involucre aquello que de momento no se tiene, con la persona que aún no está, etc., puede ayudar a desdibujar cierta tristeza y reemplazarla por la alegría que puede significar los nuevos horizontes en el momento del reencuentro.

Expresar a la persona indicada, en el aquí y ahora, este sentir que aborda a cada uno, por medio de los recursos que estén disponibles, celular, pantalla, computadora, etc., permite tener mayor conciencia de sí y del entorno.

Extrañar esperando con esperanza, apostando al reencuentro, nos dará la oportunidad de salir fortalecidos.

yo
Graciela Taffarelli
Consultora Psicológica

 

 

 

Graciela Taffarelli

Nacida el 14 de abril de 1960 en C.A.B.A.
Consultora Psicológica. Especialista en desarrollo personal.
Fundadora del Movimiento Contagiar Salud.
Docente.
Comunicadora en medios.

Te puede interesar