A 44 años de la masacre de Palomitas: con varios actos, se recordaron a las victimas de la matanza.

Salta 07 de julio de 2020
Ayer se cumplieron 44 años de la matanza. A las 11 hs se llevó a cabo un acto simbólico en el mural del Parque San Martín, a las 17 hs el acto principal, vía virtual. Y a las 15, otro acto, convocado por la Red de DDHH.

En Salta el 6 de julio de 1976 fueron asesinados 11 detenidos políticos. La matanza, se cometió la noche del 6 de julio al costado de la ruta nacional 34, en el paraje Las Pichanas de la pequeña localidad de Palomitas, a unos 50 kilómetros de la ciudad de Salta. Por esto, a través de la Secretaría de Derechos Humanos se renueva el compromiso de mantener vivo el recuerdo y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la historia; promoviendo la verdad, memoria y justicia.

Por primera vez en muchos años, el acto principal por la Masacre de Palomitas no se realizó en el mismo lugar de la matanza, en el paraje Las Pichanas, de la localidad de Palomitas, al costado de la ruta nacional 34. Acorde a los nuevos tiempos, de restricciones de circulación por la pandemia y de nuevas tecnologías, el acto principal se realizó a las 17, de manera virtual.

En ese acto se exhibió primero un video en el que se recordará a las víctimas, en algunos casos con voces de algunos familiares, luego se dió la palabra a los familiares que deseen hablar, se leyeron adhesiones y, al final, un documento consensuado por los integrantes de la Mesa de Derechos Humanos de la provincia. Como suele ocurrir cada año en esta fecha, los organismos de DDHH sentaron posición sobre la situación actual del país y la provincia.

“El acto fue pensado para poder reencontrarnos con todos estos compañeros que hoy están lejos, y también con familiares” que siempre viajaban desde otros lugares para participar del acto principal, pero que este año en las actuales circunstancias no pueden hacerlo, explicó Canela Alvarez, de HIJOS Salta. 

Se trata, dijo, de “poder acercarnos un poco con los organizadores históricos y todos los que se vienen sumando a estos actos”. “Es como abrazarnos a la distancia, esta pandemia nos separó mucho”, y hay “compañeros que están muy dolidos porque el acto no se hace, porque siempre había luego un momento de compartir, de estar”, sostuvo.

Por otro lado, como ocurre desde ya hace unos años, hubo otro acto presencial por la tarde, organizado por la Red de Defensa de los Derechos Humanos y algunos partidos políticos de izquierda. Fué a las 15, y marcharon desde el monolito, también en el Parque San Martín, sobre la avenida Yrigoyen, hasta la plaza "Héroes de Palomitas", ubicada en Yrigoyen y Uriburu.

La masacre:

Por el número de víctimas y por sus características, la Masacre de Palomitas fué uno de los hechos nefastos llevado a la práctica por los militares y civiles que el 24 de marzo de 1976 asaltaron el poder constitucional.

Al día de hoy, este hecho sigue investigándose en la Justicia Federal de Salta. Las once personas asesinadas la noche del 6 de julio de 1976 por miembros del Ejército con apoyo de la Policía de Salta, estaban detenidas en la cárcel de Villa Las Rosas, de donde fueron sacadas con la excusa de que iban a ser trasladados a una cárcel de mayor seguridad.

Ya se determinó que en la provincia la orden de ejecución fue dada por el entonces coronel Carlos Alberto Mulhall, que era jefe del Ejército en Salta. El director del penal de Villa Las Rosas, Braulio Pérez, recibió la orden de entregar los presos políticos a una comitiva del Ejército.

El capitán Hugo Espeche llevó la orden escrita, con la lista de quienes iban a ser asesinados. La salida de los detenidos no se registró en los libros del penal, para sacarlos la cárcel fue puesta a oscuras.

Ya en la salida de la ciudad un grupo de policías encabezados por el jefe, el coronel Miguel Raúl Gentil, y el subjefe, el mayor Juan Carlos Grande, se sumó al operativo.

El fusilamiento se ejecutó exactamente en el paraje Las Pichanas, cerca de la estación de peaje Cabeza de Buey, sobre la ruta nacional 34.

Ahí fueron asesinados Celia Raquel Leonard de Ávila, Leonardo Benjamín Ávila, Georgina Droz, Evangelina Botta, María del Carmen “Chicha” Alonso, María Amarú Luque de Usinger, Rodolfo Usinger, Roberto Oglietti, José Víctor Povolo, Roberto Savransky y Pablo Eliseo Outes.

La Masacre de Palomitas fue uno de los hechos aportados como prueba en la Causa 13/84, el juicio a las Juntas militares. Pero para que se avanzara sobre al menos algunos de los responsables locales hubo que esperar mucho más. La primera sentencia llegó recién en 2010. Ese año, Mulhall, Gentil y Espeche fueron condenados a reclusión perpetua. 

La segunda sentencia fue al año siguiente, en Palomitas II, fueron condenados a prisión perpetua el ex jefe del III Cuerpo del Ejército con asiento en Córdoba, Luciano Benjamín Menéndez, y el ex director de Seguridad de la Policía de Salta, Joaquín Guil, mientras que el ex federal y ex guardiacárcel Juan Carlos Alzugaray recibió una pena de 20 años de prisión.

La investigación continúo tras estas dos sentencias, en Palomitas III. Inicialmente en este expediente había una larga lista de imputados: el ex jefe de Logística del Regimiento 5º de Caballería, Luis Dubois; los ex guardiacárceles Napoleón Soberón, Vicente Agustín Puppi, Víctor Manuel Rodríguez, Juan Salvador Sanguino, y los militares Joaquín Cornejo Alemán y Ricardo Benjamín Isidro de la Vega, subjefe del Ejército en Salta el primero y jefe de Personal el segundo, integrantes de la plana mayor. Sin embargo, en ese largo proceso fallecieron tres acusados: Soberón (2013), Cornejo Alemán (2014) y De la Vega, (2015). Por cosas como ésta es que Nora lamentó que la Justicia "haya tardado tanto, porque en el medio se han ido muriendo los genocidas y también los familiares".

Rodríguez y Sanguino fueron procesados en agosto de 2019, en el mismo resolutorio Dubois obtuvo el sobreseimiento provisional y Puppi fue citado a declarar. 

Estos procesos tienen poca difusión porque son escritos, a la vieja usanza, merced a una concesión de la Justicia Federal a los represores. 

A través de las organizaciones como HIJOS, la Mesa de DD HH, Red de Defensa de los Derechos Humanos de la provincia, medios de comunicación, militantes y la Secretaría de Derechos Humanos se renueva el compromiso de mantener vivo el recuerdo y transmitir a las nuevas generaciones el valor de la historia; promoviendo la verdad, memoria y justicia. Para ello, es fundamental recordar el pasado para entender el presente y no repetir la historia.

Te puede interesar