Así solucionó Taiwán su problema de basura

Medio Ambiente 17 de julio de 2020 Por Dany
Camiones con música han logrado convertir a Taiwán en líder mundial del reciclaje
BN-OB224_taiwan_M_20160517115915-1024x682

Taiwán, el ‘tigre asiático’, fue una vez conocido como la ‘isla de la basura’. Sin embargo hoy en día con una población de 23,5 millones tiene una tasa de desviación del 55%, lo que lo ubica en la lista de líderes en reciclaje, junto a Austria, Alemania y Corea del Sur.

¿Cómo lo lograron?

Gracias a una estrategia de la Administración de Protección Ambiental del país (EPAT) , se requiere que todos los residentes separen sus desechos en tres categorías: basura general, materiales reciclables y desperdicio de alimentos. Los desechos generales son comúnmente incinerados, mientras que los desechos de comida crudos, son transformados en abono orgánico y la comida preparada sirve como alimento para animales de granja.

Los residentes además utilizan un programa de pago para comprar bolsas certificadas para desechos generales, con costos que van desde los tres centavos de dólar hasta un dólar, dependiendo el tamaño de cada bolsa.

Pero la mejor parte son los camiones de basura musicales. Taiwán implementó simpáticos camiones amarillos que tocan sinfonías clásicas para alertar a los residentes cuándo y dónde estarán. Los camiones pasan cinco noches por semana y van acompañados de otro camiones pequeños que reciben los materiales reciclables.

Además de los camiones musicales, la isla también tiene otros controles para mantener su sistema de reciclaje, como aplicaciones móviles que siguen la ruta de los camiones y botes públicos de basura que ayudan a impulsar el reciclaje.

Los desechos reciclables cuentan con 13 subcategorías, para asegurar que todo se recicle de manera eficiente.

Las subcategorías son:
Contenedores de metal

Aluminio

Vidrio

Papel

Plástico

Contenedores de pesticidas

Baterías

Baterías de plomo

Llantas

Equipo electrónico

Herramientas

Focos

Motores de vehículos

Al menos en la capital taiwanesa, Taipei , existen más de cuatro mil puntos de recolección de basura y políticas muy estrictas para aquellos que incumplan la ley. Si alguien infringe alguna política de reciclaje, puede sufrir multas o incluso humillaciones públicas.

Algunas áreas tienen cámaras de vídeo instaladas, para atrapar a los infractores. Las personas que incumplan las reglas reciben una advertencia, pero la segunda vez, publican el vídeo o foto de la persona para avergonzarla e incentivar a que se cumplan las reglas.

Las multas también se cobran y la mitad del valor de las multas totales recaudadas se ofrecen para recompensar a ciudadanos que presenten pruebas que puedan ser útiles para atrapar al infractor.

La meta de Taiwán no sólo es concientizar sino crear una nación capaz de producir cero desperdicios.

 

Te puede interesar