Miedo al desconfinamiento.

Salud y Bienestar 19 de julio de 2020 Por Graciela Taffarelli
El aislamiento social, permitió, que se valore la autonomía y libertad que cada uno tenía dentro de su vida cotidiana. Hoy, ante la posibilidad de ver mas cerca la salido hay mucho temores que nos invaden.
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A tantos días de aislamiento social por causa de la pandemia que mundialmente vivenciamos, muchas personas pueden a estas alturas, sentir que conviven con emociones y conceptos encontrados.

Por un lado, las personas, pueden añorar su libertad, su autonomía y la vida que tenían antes de comenzar este ciclo de encierro, y por otro lado aparece el fantasma de la incertidumbre de lo que puede venir. En esas listas de temores que pueden presentarse, no ha quedado desterrada la idea de contagio, de padecer la enfermedad y el miedo incluso a la muerte. A estos temores se le suma el temor de la economía, de la reacomodación a los espacios laborales, e incluso el temor a no poder dar las repuestas que estén a la altura de las circunstancias.

El estrés que implica la salida.

Salir nuevamente no será fácil, luego de este tiempo de aislamiento, es necesario comprender que serán muchas las personas que por distintos motivos cargarán con su propio malestar que aún no se ha disipado, que ante toda esta “nueva situación” que se avecina, implica volver a la sociedad donde habrá un período necesario de adaptación a la nueva realidad, donde además se sumarán todos los nuevos hábitos, que responderán a los protocolos, para una convivencia que preserve y priorice la salud. Todos aquellos que se preparan para salir, saben, que para los abrazos aún falta bastante y muchas de esas personas, además, sienten que les resultará difícil poder poner los límites necesarios, para hacer respetar ciertas distancias físicas, en especial con quienes comparten afectos.

Comprenderse permitirá desarrollar empatía con los otros.

Se acerca quizás, un tiempo donde habrá que salir a afrontar los miedos, pero para poder actuar y manejarse responsablemente, será necesario poder entender lo que sentimos y comprender lo que puede estar sintiendo el otro. Sucede que si las personas, perciben su entorno como una gran amenaza, intentarán defenderse de ella, entonces la irritabilidad, la agresión, el malestar pueden instalarse en las personas como una constante que poco facilite esta nueva etapa dentro de la pandemia.

No seremos los mismos, no será lo mismo.

Esta idea surge a partir de lo que acontece, que viene resultando un evento que con sus consecuencias ha modificado la realidad de muchos.

A este tiempo transcurrido, cada persona pudo correr algunos velos de tapaban algunos escenarios de sus vidas, han podido resignificar y descubrir nuevas valoraciones y prioridades. Estas cuestiones, modifican a las personas. 

Tendremos entonces que aprender a convivir con estos nuevos seres que podemos ser, dentro de tantas acomodaciones nuevas, realizadas en tan poco tiempo y en un medio que solo podrá resultar confiable cuando tengamos ciertas certezas de poder controlar los aspectos que nos mantengan a salvo.

Atentos a las señales.

Saber que el miedo que podemos sentir ante determinadas instancias, puede proteger, pero si es exacerbado puede paralizar.

Si ese sentimiento de “no poder avanzar”, se presenta será necesario y saludable estar atentos, para poder gestionar esos temores de tal manera que permita continuar con la cotidianidad, aun cuando esta no sea la que teníamos. Es importante chequearse para saber si se puede salir adelante solo o sola, o si es necesario solicitar ayuda profesional.

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Graciela Taffarelli
Consultora Psicológica

Graciela Taffarelli

Nacida el 14 de abril de 1960 en C.A.B.A.
Consultora Psicológica. Especialista en desarrollo personal.
Fundadora del Movimiento Contagiar Salud.
Docente.
Comunicadora en medios.

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