El desafío de financiar el desarrollo sostenible

Cultura 29 de julio de 2020 Por Periodismo en Línea
Es tiempo de preparar el capital humano para fases más decisivas: la profesionalización digital del sector será un asunto determinante, no hay espacio ni margen para demorar o seguir debatiendo.
ey-portada-afrontar-nueva-normalidad

Después de 4 meses donde más de 4.000 millones de personas hemos vivido algún tipo de confinamiento total o parcial, hablar del impacto del coronavirus en nuestra industria es un tema que ya ha caducado. Ahora es tiempo de preparar el capital humano para fases más decisivas.

Cuando el confinamiento sanitario-económico-social termine, llegará el momento de volver a “la normalidad”. Nos tocará enfrentar una realidad muy cruda que ahora llamamos “nueva normalidad”, ¿cómo será el futuro de nuestros negocios y emprendimientos? ¿Nos estamos preparando o estamos tratando de llevar el presente lo mejor posible con foco en la continuidad, reconversión y recuperación? Los comercios ya no abrirán igual cuando levanten sus persianas, los empleados cumplirán sus responsabilidades y horarios de otra forma, los gerentes no comandarán sólo grupos humanos, los negocios ya no tendrán cajas registradoras o mejor dicho las tendrán que reemplazar hasta desaparecer, como sucedió con el fax.

Tendremos que aprender a manejar nuevas herramientas y hacer lo mismo o más con nuevos recursos, movernos en nuevos ecosistemas sociales y laborales, redefinir las fuerzas de trabajo.  La digitalización llegó para quedarse y esto ha sido una muestra de cómo y con cuánta prisa hay que cambiar el rumbo de las decisiones, una y otra vez, en tanto y en cuanto sea necesario.

Las 3 fases de reconversión:

1.- Fase humana: lo que esta pandemia nos demostró es que nos ha tocado ver un problema desde distintas ventanas y resolverlo desde cada una de esas vistas. Esta capacidad en forma cuasi obligada de la experiencia compartida se convirtió en una gran oportunidad de humanizar los procesos digitales e introducirse a la segunda fase para encontrar qué herramientas son necesarias para esta nueva normalidad.

2.- Fase técnica: ¿qué plataformas y recursos digitales usaremos para ejecutar los procesos? ¿Qué equipos y competencias tiene el capital humano que atenderá todos los puntos de contacto y venta digitales o no? ¿Cómo será la comunicación entre las áreas de ahora en adelante? ¿Qué nuevas costumbres afectarán a nuestros negocios y cuales partirán de la demanda? ¿Qué nuevos hábitos tendrá la industria que trazar para satisfacer la vorágine de cambios que están viviendo los consumidores? Esta fase requiere, sin dudas, del aprendizaje.

3.- Fase de aprendizaje:  esta fase  nos pasa ahora por encima.

Te puede interesar