Sahumar: una técnica ancestral para limpiar la energía de tus espacios

Mundo Místico 02 de agosto de 2020 Por LUZ DE MARFIL
Este antiguo ritual, que consiste en quemar determinadas hierbas para que la energía estancada circule, ayuda cuando la energía se siente densa o pesada.
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Los espacios absorben la energía de todas las personas que lo habitan, de los objetos, de las palabras que se dicen y de las emociones que no se expresan. Por ello, se pude sentir un espacio pesado, incómodo o desarmonizado.

Saumar es un ritual muy antiguo y sagrado que permite que la energía estancada circule. Las culturas ancestrales eran profundamente conscientes de que la naturaleza ofrece todo lo que el ser humano necesita para sanar el cuerpo físico y el alma. Las plantas medicinales son parte esencial de la sabiduría de la tierra y te regalan la posibilidad de transformar la vibración de un espacio para atraer amor, calma, claridad.

 Esta práctica consiste en quemar hierbas, resinas, maderas, polvos y flores sobre un carbón vegetal encendido, dentro de un cuenco apto para altas temperaturas. El humo que sale de esta unión se distribuye por todo el espacio que necesita purificarse.

¿QUÉ NECESITAS PARA SAHUMAR?

- Un recipiente que soporte el calor, como una sahumadora de barro o cerámica,para activar la Pachamama la madre tierra.

- Carbones vegetales redondos y chatos.

- Las hierbas o mezcla de hierbas que necesites según cuál sea tu intención.

- Un propósito claro: ¿para qué voy a encender este sahúmo? ¿qué necesito? ¿claridad, limpieza, confianza o tranquilidad?

ALGUNAS HIERBAS ESENCIALES

Romero: limpia energéticamente y aumenta la confianza.

Salvia: purifica el entorno y protege de energías densas.

Lavanda: calma la ansiedad, aquieta la mente y propicia el sueño profundo.

Ruda: absorbe y aleja energías negativas.

Copal: purifica el ambiente rápidamente e impulsa cambios positivos.

Mirra: aleja malos pensamientos y favorece la meditación.

Sándalo: abre caminos y ayuda a materializar los deseos.

Canela: levanta el ánimo y estimula el deseo sexual.

Tabaco: ayuda a enraizar, enfocar y volver al centro.

Incienso: limpia, bendice espacios y potencia la conexión espiritual.

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